lunes, 2 de noviembre de 2009

Yo quiero seguir bailando



Cuando era pequeña, amaba ir a los bailes que organizaba mi colegio a fin de recaudar fondos para aquellos chicos que no pudieran costear su tan esperado viaje de egresados a Córdoba. Tenia el tiempo suficiente de planear de forma maestra los preparativos, mis pre-adolescentes maquillajes, mis tardes interminables frente al espejo deliberando cual seria el atuendo perfecto, el que me haria brillar esa noche. Tenia ese tiempo por que esto de recaudar se hacia todos los meses sin excepción, así que sabia con exactitud en que fecha se realizaría el cachengue, en que fecha vería a Hernán… Si, a mis 11 años me enamore a mariposas en la panza, deseaba terriblemente cada baile para verlo a el. Él, era mi novio en cada baile, y en cada baile también me pedía un beso, beso que negaba con la excusa que en el mismo lugar estaba mi hermano…la verdad es que moría de miedo! era tan chica para presenciar esa vivencia que me iniciaría de una vez y para siempre en el delicioso pero vertiginoso mundo del amor.
En medio de los preparativos, mientras me miraba al espejo y me imaginaba bailando con mis amigas pendiente de la presencia de Hernán, tb me imaginaba a mi misma en el final de la noche, y como todo final con mágico comienzo es angustioso, ents ahí mismo reflejada  sonreía de oreja a oreja el pensar que ni siquiera había salido de casa, que la fiesta aun ni siquiera había empezado. Pero…cuando el reloj irremediablemente acuso las doce y el consecuente final del cuento se había hecho real, mi calabaza se desvaneció y con ella la felicidad que poseía aquella niña, la noche esperada, la sonrisa de Hernán.  
     Al llegar a casa me acordaba de aquel primer momento, en donde nada había empezado, donde mi peinado estaba intacto y mi ropa a estrenar no conservaba ninguna arruga por el roce de mis compañeros al bailar…Me recordaba regocijada frente al espejo imaginando el ahora presente final.
A mis 26 años intento no mirarme al espejo e imaginar el final de situaciones perfectas que me tocan vivir, se que siempre existe un fin, toda fiesta se acaba, toda luz se apaga, toda calabaza desaparece, todo vestido termina por arrugarse, como la vida y sus etapas, la vida con sus años dorados y sus sueños de ser inmortal…


Por eso…


Hoy cuando llego a la cima de la montaña intento disfrutar lo máximo que allí arriba puedo aprovechar, ni el principio ni el final del recorrido, solo la cima…






8 comentarios:

  1. Vos no queres seguir bailando!
    Yo te vi menear en Vinicius hace poquito, con tequila en mano!!! Yo lo vi! Yo lo vi!

    En fin,
    necesito vacaciones.

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  2. pues por eso! yo quiero seguir baileteando al compas del tamborinete!

    besos peque!

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  3. Me encanto la comparacion del baile con la cenicienta y las 12 de la noche.
    Me hiciste acordar a mis primeros bailes.
    Me voy a llorar al baño!!!!!!!!!!

    Saludines!

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  4. ok, me teletransportaste a los viejos y queridos asaltos
    que buen nombr "asalto" es como que te daba impunidad para robar besos!!!

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  5. Ese miedo de besar a alguien, me pasó, me pasó.
    Es más, debo admitir que ella me besó, jajaja, y que ella me sacó a baialr pro primera vez.
    Cosas del pasado, besote, pebete (?.

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  6. es que uno a esa edad se creia tan grande...no hay que subetimar a los pequeños, ellos nos pueden enseñar mas del amor de lo que nosotros creemos...besote Romi!
    aaasaaltosss diosss!!! amaba los asaltos con su juego de boltella y sus lentos! teletransportarse a esas epocas te llena de suspiros...saludos tararira!
    Jade, viste! las mujeres actuamos veloz, mas aun cuando nos dimos cuenta que uds los nenes quieren pero no se animan :) besos pebete!


    In-macanudets!

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  7. "yo que era un solitario bailando me quedé sin bailar
    porque tu me fuiste recordando que el amor es bailarrrr
    paparapapa eoeo"

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y vos de que queresss?